Gracias 2013 Eskerrik asko!

A todas las personas que me habéis ayudado a seguir adelante con mis sueños, GRACIAS – ESKERRIK ASKO!

Falta un solo día para terminar este año 2013 y después de un mes más que movidito, siento una gran gratitud y una inmensa calma.

No ha sido un año fácil ni en el ámbito profesional ni en el personal. Han sido doce meses muy intensos, en los que la superación de mis propios temores y mecanismos automáticos me han hecho crecer y avanzar con mayor confianza, calma y dirección. Cada vez más conectada a mi propósito de esta vida.

Ha sido un año de estar muy atenta. Observando alrededor y sobre todo observándome: pensamientos, emociones, sensaciones sutiles, sensaciones corporales, sueños, acciones conscientes y reacciones inconscientes… Queriendo entender las situaciones y sobre todo deseando de todo corazón entenderme, conocerme, repararme a mi misma, en esa multidimensionalidad que somos. Buscando y encontrando más allá de lo aparente. Hoy me siento afortunada porque me siento más libre y más ligera, y por qué no decirlo, un poco más sabia que tan solo doce meses atrás.

Ha sido un año de soltar. Soltar, aligerar y simplificar: soltar expectativas, soltar miedos, soltar exigencias, soltar la necesidad de tenerlo todo controlado, soltar juicios y críticas, soltar incluso creencias muy arraigadas en mi, formas y métodos de trabajo que me definían, soltar apegos a lo conocido y dejarme sorprender por el devenir de la vida. En definitiva, un tiempo intenso para soltar sufrimiento y transmutarlo, reciclarlo, convertirlo en materia prima de aprendizaje aplicado a la práctica de la vida cotidiana. Ojalá me sirva para crear días, semanas, meses, años… más felices, más sencillos, más coherentes, con más amor y más en paz interior y exterior.

Por primera vez, durante cada una de las turbulencias han podido mis ganas de aprender de cada situación difícil, más que la prisa por salir de ellas. ¿Qué me está queriendo decir la vida? ¿Qué puedo aprender de esta situación para que nunca más tenga que repetirse de este modo? ¿Qué estoy drenando, soltando, liberando? Y las respuestas van llegando. En realidad siempre están ahí. Lo que va llegando es el tiempo y la capacidad de mirar con más atención y mayor comprensión.

También ha sido un año lleno de regalos y gratas sorpresas. Han ido apareciendo compañeras y compañeros afines con los que poder crecer y crear conjuntamente. Han sido meses de sentirme muy arraigada y cercana, parte integrante de las personas y grupos que me rodean y de este planeta alucinante en el que vivimos. Y también, por segunda vez “por qué no decirlo”, unida al Universo y al Cosmos, a la Vida en constante evolución.

Mañana termina este año 2013 para nuestra cultura occidental y de tradición cristiana. En cierto sentido es anecdótico, pero no deja de ser un pequeño símbolo, como una especie de mojón en el camino del continium de la vida para poder hacer balance, tomar perspectiva, y mirar hacia delante con amplitud de miras. También es cierto que estas fechas señaladas nos hablan del ritmo cíclico de la naturaleza. Las largas noches de invierno, propicias para la introspección, que muy poco a poco van acortándose, recordándonos el próximo renacer con la llegada de la primavera.

Soy consciente de que estoy inmersa en un proceso evolutivo individual y colectivo, que este “juego” de la ikastola de la vida es un caminar constante, pero hoy quería celebrar el “fin de curso” con todas las personas que durante este año habéis estado a mi lado, más cerca o más lejos, de manera esporádica o continua. Gracias, eskerrikasko por haberme acompañado, por haberos dejado acompañar por mi, por haber compartido parte de vuestro ser y de vuestra vida conmigo. GRACIAS DE TODO CORAZÓN, BIHOTZ BIHOTZEZ.

… eta 2014 zoriontsua! ¡Feliz y próspero año nuevo!